Morrigan

MORRIGAN no podía ser una marca más. Debía distinguirse desde cada punto de contacto. Bajo esa premisa se desarrolló el rebranding de esta cerveza artesanal premium.

Concepto y diseño
La simpleza fue el eje. El logotipo integra dos letras “M” que, al unirse, forman una corona: un guiño directo a su procedencia inglesa, a su método de elaboración y a la calidad de sus insumos.

Estrategia de packaging
El blanco no fue una decisión meramente estética. En una góndola saturada de color dentro de la categoría, MORRIGAN opta por el silencio visual para destacar. Toda la comunicación gráfica se construye en Black & White, reforzando coherencia y sofisticación. La botella incorpora un capuchón al estilo de los vinos, un detalle que eleva la percepción y consolida
su carácter premium.

Video clip
El universo de la marca se llevó al audiovisual desde un enfoque cinematográfico. El encargo abarcó la conceptualización fotográfica, dirección de arte, styling
y supervisión de rodaje.

El videoclip fue producido para su emisión en HTV y MTV,
y rodado en el México bajo la dirección del director Kai Parlane, realizador con experiencia en videoclips para celebridades y producciones para Netflix y HBO.